Mariana, masticando papas fritas, se reía mientras veía la imagen en la pantalla de su celular.
Jimena se había plantado frente a ella con una actitud arrogante, alardeando de haber conseguido el loto nevado y de su cercanía con Dios M. Pero en el fondo, suplicaba de manera tan humilde por una simple hierba.
Inicialmente, Mariana pensó en rechazar la oferta, pero se le ocurrió un plan al saber que la compradora era Jimena. Hacía tiempo que guardaba resentimiento hacia esa mujer y nunca había enc