Mariana ayudó rápidamente a Yolanda a levantarse.
Pronto, varios hombres se acercaron.
—Vaya, suéltala —dijo uno de los hombres de cabello corto.
Mariana los miró y se dio cuenta de que probablemente ellos eran los responsables.
—Es mi amiga, la voy a llevar conmigo —declaró Mariana.
Los hombres se miraron y sonrieron entre sí. Sabían que una mujer que les interesaba no se marcharía sin más.
—Más te vale apartarte y no obligarnos a actuar —uno de los hombres se acercó a Mariana con una expresión