Luego, Mariana firmó en el aviso de seguridad.
Justo después de que Mariana se registrara, llegó otro hombre con una gorra de visera.
El hombre medía aproximadamente un metro ochenta y cinco, vestía un traje deportivo negro que lo hacía ver especialmente duro.
Él firmó: Sandoval.
—Bien, ustedes esperen una vuelta — anunció el encargado.
Mientras Mariana se calentaba, el hombre permaneció a su lado.
Mariana observó al hombre de reojo. Él tenía la cabeza baja, con una gorra que le cubría media car