Jimena se puso roja de rabia.
Realmente no esperaba que Mariana no fuera la responsable de todo esto.
Incluso había planeado lo peor, resignándose a su destrucción mientras también urdía la de Mariana.
¿Pero resultó que Mauro fue el responsable?
—¿Cómo se enteró? —preguntó Jimena.
—¿Cómo diablos voy a saberlo? Tú estás por ahí pavoneándote, ¿quieres que yo resuelva tus líos? — gritó Mariana directamente.
Jimena se estremeció de miedo.
—Walter, no vuelvas a hacerme cargar con injusticias, no soy