Después de almorzar, Mariana paseaba relajada por el edificio de la clínica, intentando familiarizarse con el nuevo entorno, cuando de repente recibió un mensaje de Brayan.
Brayan: [Mari, ¡sal! ¡Te llevo a divertirte!]
Mariana: [Querido tío, solo soy una chambeadora, tengo que partirme el lomo.]
Brayan: [¿Partirte el lomo? ¿Acaso nuestra familia no tiene dinero para mantenerte?]
Mariana suspiró resignada. Su familia ciertamente no tenía problemas de dinero, pero ella no podía ser una parásita to