Y la cintura de Mariana era tan delgada que resultaba asombrosa. Al caminar, se movía con una gracia que hacía parecer que estaba bailando en un escenario, captando la atención de todos.
—¡Vaya, ¿no es la hermosa señorita Chávez?!
—¡Miren esa belleza, podría competir con cualquier actriz de primera línea!
—Brayan, ya pasaron tantos años, ¿todavía puedo esperar a que traigas a tu encantadora sobrina al mundo del entretenimiento?
Todos se unieron a la conversación, rodeando a los dos y lanzando co