Mientras hablaba, Jimena fue empujada a la habitación por un hombre. Pronto, apareció en la pantalla. Walter volvió a ver a Jimena.
Jimena también miraba a Walter en el iPad. En un instante, sus ojos se humedecieron, llena de una tristeza que deseaba expresar. Sin embargo, al recordar todo lo que Walter había hecho, se dio cuenta de que ya no podía amarlo.
La mirada de Walter era tan distante que Jimena se sintió aún más clara. Aunque sabía que entre ellos no había futuro, que él ya no le perten