El joven subordinado se echó a reír, comprendiendo al instante. Con esa frase de Leo, les sería mucho más fácil llevar a cabo sus planes.
Mariana escuchaba en silencio, sabiendo que el "chivo expiatorio" que él mencionaba no era otro que Jimena.
—¿No olvidaste que Jimena está loca? —le recordó Mariana a Leo—. Aquí es Yacuanagua, no un lugar donde puedas actuar con impunidad solo porque tienes un chivo expiatorio.
—Leo, esto no es la Ciudad de Fantasía; te conviene dejarme ir ahora mismo. De lo c