—Pero lo que más me gusta es tu ternura —dijo él, bajando la mirada mientras tomaba un bocado, recordando con nostalgia.
Mariana levantó una ceja, sin responder.
Pronto escuchó que él continuaba: —¿Volveré a ver esa mirada en ti?
En ese entonces, Mariana miraba a Walter con un amor absoluto. No había lugar para otros pensamientos. Su insistencia hacia él era pura y estaba llena de amor.
Mariana no sabía si volvería a amarlo con la misma intensidad, pero tenía claro que todavía quería a Walter.
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