Jacob permaneció en silencio durante un buen rato, al final levantó el pulgar para felicitar a Walter. ¡Increíble! La capacidad de ejecución de Walter era impresionante.
En ese momento, escuchó a alguien gritar: —¡Dios mío!
Esa voz le resultaba demasiado familiar. Si no se equivocaba, podría ser... ¿Yolanda?
Mientras pensaba esto, Yolanda ya se acercaba a él con el teléfono en la mano, viniendo del set de filmación.
Jacob se dio la vuelta y trató de escabullirse, porque ya podía adivinar lo que