Era de noche y ya no había casi tráfico en la carretera.
Mariana estaba sentada en el asiento del copiloto de Walter, apoyando la cara en la mano, con la pantalla del teléfono iluminando suavemente su rostro.
Las tendencias estaban llenas de noticias sobre Misteriosa 7; Mariana las revisó todas, disfrutando un poco de su propia habilidad.
En medio del silencio, Walter rompió la tensión: —¿Cuánto tiempo llevas jugando a esto?
Mariana levantó la mirada, pensó un momento y respondió: —Desde los die