Parece que va a nevar. Mariana echó un vistazo a su reloj; ya eran las cuatro de la tarde. Después de comer, tal vez tuviera que ir al siguiente evento.
Era Nochevieja... pensó así, cuando alguien gritó:
—¡Vaya! ¡Renato! ¡Otra vez eres tú!
Mariana recuperó sus pensamientos, y efectivamente, era Renato. Estaba sudando copiosamente. ¿Cómo había sucedido esto? ¡Venía a escuchar chismes y había ganado la lotería por segunda vez! ¡Qué frustración!
—Pregunta, pregunta, pregunta —suspiró él.
Mariana al