—¿Y si alguien intenta asaltarme a mano armada, qué debería hacer? —preguntó Mariana, curiosa.
Los chicos quizás tendrían alguna oportunidad de resistir, pero Clara, como una pequeña princesa, no podría hacer nada si varios matones se juntaran para robarla.
—Si te enfrentas a un robo directo, lo mejor es entregarle lo que piden. La vida es lo más importante —respondió Yael—. No asaltan a cualquiera; ellos observan. Quieren asegurarse de que realmente tienes dinero.
—Dios mío, eso es aterrador —M