Mariana vio el tuit y frunció el ceño. —¿Ahora que recibiste el regalo ya no me criticas?
Yesenia respondió: —Cada cosa en su lugar. De todas formas, gracias. La cuidaré bien. Al final de la alfombra roja, te la devolveré.
—No hace falta que la devuelvas. Cuando la necesite para una exposición, me la traes. Para el resto del tiempo, úsala —dijo Mariana con una sonrisa, mientras se acomodaba en el sofá y tomaba un puñado de chucherías, mostrando una total despreocupación.
Yesenia parpadeó, sorpre