Walter no se preocupó más por eso. Estaba feliz de que Mariana se quedara. Al menos eso demostraba que ella no era tan reacia.
Mariana estaba sentada frente a Walter. Él comía fideos mientras ella enviaba un mensaje a su padre para informarle que no volvería esa noche.
También aprovechó para revisar las noticias del instituto.
Walter comía despacio, disfrutando del cálido momento de estar sentados juntos a la mesa. No sabía si era el efecto del medicamento o el calor de la sopa, pero sentía que