Walter se sorprendió al escuchar lo que Mariana decía. Tres meses no eran un periodo corto.
—¿Por qué debería confiar en que después de tres meses no volverás a insistir? —Mariana esbozó una amarga sonrisa.
¿Podría realmente él evitar insistir? Lo que había dicho anteayer podía cambiarse ayer. ¿Qué credibilidad le quedaba?
—Mariana, ¿acaso no tengo nada de credibilidad frente a ti? —Walter apretó los dientes, su tono lleno de confusión.
Mariana guardó silencio.
Walter bajó la cabeza y dijo con d