Walter se acercó.
Ya no era el tono suave de antes; ahora era frío y autoritario. Ella realmente había cambiado.
No solo había dejado de amarlo, su carácter también había cambiado mucho.
Después de que el médico revisó a Walter, le colocó una vía y le recordó repetidamente que debía comer a sus horas.
Mariana solo escuchaba en silencio. Si él pudiera seguir las recomendaciones del médico, no tendría que estar ingresando al hospital una y otra vez por problemas estomacales.
—Simón puede estar muy