Mariana sonrió.
Su papá siempre tenía un buen sentido del humor.
—No estaría tan mal, ¿eh? —Catalina de repente soltó una risa y añadió.
Mariana se sorprendió un poco. Su mamá siempre era madura y seria, y ahora estaba de acuerdo con la ocurrencia de su padre.
—Si realmente se atreven a romper la relación y echar a Walter y sus regalos, bien por ustedes —Mariana sonrió.
Era solo un aviso anticipado.
En cuanto a lo que harían si Walter aparecía mañana...
Que lo pensaran ellos mismos.
—Tengo una b