La noche se hacía más densa.
Frente al instituto, un elegante Cullinan negro destacaba entre la oscuridad.
Mariana salía del instituto, hablando animadamente con su asistente sobre los datos del experimento de ese día, cuando de repente su asistente se quedó en silencio.
Al volverse, vio a Walter de pie junto al coche.
El hombre era alto, llevaba un abrigo de lana negro y unos zapatos de cuero muy limpios.
Era muy alto, y ese atuendo le quedaba perfecto. Tenía un aire despreocupado, pero también