La expresión de Yesenia se descompuso de inmediato.
Ya de por sí no le gustaba Mariana, sentía que era más bonita que ella, lo que le provocaba celos.
Ahora, además, Mariana estaba a su lado, haciéndola sentir aún más opacada.
—Papá, ¿podemos cambiar de lugar? —le dijo a Brayan, que estaba a su lado.
Brayan se mostró descontento. —¡Tú y Mariana no se ven desde hace tiempo! ¡Tienen que hablar! Ya estás en casa, así que no hagas dramas.
Brayan conocía el mal carácter de Yesenia,
y siempre le pedía