El hombre vestía un traje negro, con un abrigo del mismo color encima. El humo de su cigarrillo se dispersaba con el viento.
Las chicas que pasaban varias veces lanzaban miradas curiosas hacia él, echándole un vistazo rápido antes de alejarse.
Mariana frunció el ceño. En ese momento, él levantó la vista y sus miradas se encontraron.
Mariana se dio la vuelta y decidió regresar al instituto.
¡Prefería seguir revisando sus documentos que enfrentar a alguien tan molesto!
—Mariana —la llamó Walter de