¿Y... qué es el amor?
…
Catalina detuvo a Mariana, que se dirigía al instituto.
Mariana, comiendo un bao, la miró confundida. —¿Qué pasa?
—Ven, tenemos que hablar de algo —Catalina la llevó hasta el sofá.
Tobías también entró desde el jardín trasero, se limpió las manos y se sentó frente a Mariana.
—Tu abuela siempre se encierra en ese laboratorio, y tú no puedes hacer lo mismo.
—Te llamamos para decirte que el trabajo no se puede terminar en un día o dos; ¡hay que equilibrar trabajo y descanso!