¡Todo esto era totalmente inesperado!
Jimena había arruinado la vida de todos.
—¿Quién te lo dijo? —preguntó Mariana.
Simón se mordió los labios. —Augusto. El que secuestró al señor Guzmán.
Mariana frunció el ceño. ¿Augusto?
Ese nombre le resultaba familiar.
—Seguro que te suena, es la persona a la que he ido a visitar varias veces en el hospital.
Entonces Mariana recordó algo.
En urgencias, la persona a la que Mauro se llevó apresuradamente era Augusto.
¡Y la última vez que Simón vino al hospit