Mariana se quedó perpleja al escuchar esa pregunta.
Era tan directa.
Pero pronto se calmó. Después de todo, había crecido en el extranjero.
Las costumbres y formas de ser en aquel país podía ser más abiertas y directas.
Recordaba una vez, cuando fue a una floristería en el extranjero, un hombre muy atractivo le compró las flores y se las regaló, diciendo que era muy bella.
Este tipo de coqueteo tan directo era algo que Mariana no había experimentado antes.
Pero eso no era lo importante. Lo impor