Esteban
La noche se alarga y Milena sigue bebiendo como si no hubiera un mañana. Agradezco internamente que Carlos no haya vuelto a aparecer por la fiesta, y mi madre también parece haberse mantenido alejada de nosotros. Quizás no se haya dado cuenta de mi presencia, o tal vez ha preferido dejar que me encargue de la situación con la loca de Milena.
Por otro lado, observo a Roger disfrutando de la velada, entretenido en una conversación con una mesera escultural. Su despreocupación me hace reco