Esteban
Poco después, camino de regreso al hotel para descansar, cuando veo a una chica hablando por teléfono mientras camina por el muelle. La noche es oscura, pero puedo distinguirla claramente; era ella, Jenny. Aunque luce completamente diferente y radiante con ese vestido rojo ajustado que resaltaba su figura, mi corazón no me engaña. Nunca imaginé verla así, tan provocativa a los ojos de cualquier hombre.
Entonces, si estaba ahí sin que mi hermano lo supiera, puede que la mano de mi madre