Esteban
—¿Por qué te enojas tanto? Jenny ya no es nada tuyo — intento calmar sus gritos.
—Lo que me molesta es que me hayan visto la cara de idiota. Me duele que mi propio hermano haya jugado conmigo.
—No quisimos… — trata de hablar Jenny.
—No quiero que digas nada — le grita Carlos. — Tú menos que nadie tiene derecho a abrir la boca.
—No le hables así, si quieres pelear con alguien, hazlo conmigo, aquí el culpable soy yo — le recalco.
—En efecto, lo eres, eres un maldito traidor.
—Creí que ent