Mundo ficciónIniciar sesiónAmellie venía triste, su hija no era la misma, tenía una tristeza en sus ojos, la misma cuando había sido ingresada en la clínica, pero está vez parecía que se estaba hundiendo en un pozo, cuando había hablado de su guardaespaldas sus ojos por un momento se llenaron de vida, no algo había extraño en la historia de Santino, su hija no sería tan débil para enamorarse de su agresor. Miro a Bruno que desde que habí







