Mundo ficciónIniciar sesiónEran las cinco y media de la mañana cuando Alejandra se despertó por el sonido del despertador, el dolor de las piernas la estaba matando, pero si no iba a hacer la rutina Tomás vendría a sacarla del departamento.
Llegó al gimnasio.
—El día que vayas a usar el vestido en la boda me lo vas a agradecer —dijo Tomás mientras ayudaba a Alejandra a estirarse—. ¿Has comido pizza en estos días?
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