*Flashback*
Harriet estaba jugando con los niños cuando sonó su teléfono. Una sonrisa irónica apareció en su rostro mientras extendía la mano para contestar.
—Hola —la voz al otro lado era suave y melosa—. Suegra, ¿cómo está?
Era Kira Robinson.
—Estoy bastante bien, gracias a ti.
Una expresión de sorpresa cruzó el rostro de Kira. Nunca esperó que Harriet contestara el teléfono, mucho menos que la elogiara.
—¿Por qué sería eso? —preguntó confundida.
—Porque, querida, has logrado causar discordia