Capítulo Veinte
RAFAELE
Tomando la delantera, bajamos de nuevo por las escaleras, y mantengo la mano en mi arma por si acaso. Como siempre, paso por la puerta primero, reviso hacia ambos lados, escaneo los tejados y solo entonces dejo salir a los demás.
Colina intenta alejarse a paso firme, pero rodeo su cintura con el brazo y la empujo de nuevo hacia Salvatore. Alguien allá afuera intenta matarnos y no les importa a quién se lleven en el fuego cruzado. Pero me niego a que sea ella. La escucho