Capítulo 76: Deseos desbordados.
Narra Ithiliel:
— No deberías subestimar tu propia belleza, Ithiliel, pues a mis ojos, no existe mujer más bella que tu… — Arien me susurró al oído.
—Arien… — musité con timidez, y sentí como la mano de Arien comenzaba a acariciarme.
Esa noche, sentí como el frio desaparecía, mientras las manos fuertes y firmes del poderoso Arien Solarion, acariciaban la desnudez de mi espalda…la desnudez de mi cuerpo. Susurré su nombre una vez, y sentí como un escalofrió recorrió mi piel, erizando cada poro, c