Capítulo 49: El destino que elegí.
Narra Arien:
—Yo no tengo ningún derecho a impedir que Arien tome a una luna. — escuché que Ithiliel le dijo aquello a Atka.
Aquellas palabras me hicieron detenerme en seco durante un momento. Había ido tras Ithiliel apenas me separé de Zephir, y escuchar aquello, me había lastimado. Sin embargo, pude sentir el aroma salino de las lágrimas de Ithiliel que se estaban derramando. Ella se había quedado fuera de sus aposentos hablando con la dulce Atka, pero había comenzado a llorar.
¿Acaso aquella