Capítulo 48: Palabras y heridas.
Narra Ithiliel:
Las palabras de ese Alfa me habían ofendido mucho más que cualquier otra cosa que me hubiesen dicho. Arien necesitaba un heredero, como todos los Alfas necesitaban, sin embargo, no era mi intención entregarme a él ni a ningún otro, y mucho menos por un deber que no me correspondía.
Tener hijos era, para los hombres lobos, más un deber que algo realmente deseado, y yo no tendría a un hijo que no deseaba…no era correcto. Traer a un niño al mundo debía de ser un acto de amor, de ve