Capítulo 172: La calma perdida.
Narra Faela:
Nunca antes había sabido lo que era la quietud y la verdadera calma, pero estos últimos días han sido los más tranquilos que recuerdo en toda mi vida. Me había acostumbrado al agradable aroma del café recién molido, del pan recién horneado, y el sabor de las frutas que el amable humano sembraba en su jardín, era el mas dulce que conocí durante mi vida.
La pequeña cabaña de madera se encuentra al borde del claro, rodeada de abetos altos y un riachuelo que canta sin parar. Aquí no ha