Capítulo 171: Bajo el sol de la libertad.
Narra Arien:
Mi vida, de alguna manera, pareció brillar con la intensidad de mil soles en un instante, y en ese momento, con Ithiliel completamente desnuda frente a mí, el mundo entero dejó de existir.
Su piel pálida brillaba bajo la luz dorada del sol que entraba por las altas ventanas; como si la luna misma hubiera decidido habitar en su cuerpo de diosa. Sus curvas suaves, el leve temblor de sus pechos al respirar, la forma en que su cabello plateado caía sobre sus hombros como una cascada de