Capítulo 159: El juramento bajo la luna rota.
Narra Arien:
El viento del norte me azota el rostro mientras mí siempre fiel Orfeo avanza por el sendero empedrado que sube hacia la vieja mansión Solarion. El caballo siente mi tensión; sus orejas están pegadas al cráneo, sus músculos tensos bajo la piel negra como la medianoche, me dicen que sabe lo que está a punto de ocurrir, después de todo, él siempre ha sido mi fiel compañero de batallas y cada una de ellas las hemos ganado juntos…pero esta vez, es diferente.
No lo culpo. Yo también llev