Capítulo 121: Mi propia estrella.
Narra Ithiliel:
Aquella brisa matutina, pareció regresarme el aliento. Entre los brazos de Arien, encontré mi calma, y las pesadillas se fueron, al menos, por el resto de la terrible noche que había padecido.
¿Acaso no había una manera de liberarme de aquel cruel destino? Quise saber.
Abriendo los ojos, me encontré con los de Arien, quien me miraba como embelesado, y yo, me sentí profundamente agradecida de estar a su lado. A pesar de mis temores, de las dudas que habían embargado a mi corazón