Capítulo 12 Claro como el agua.
Pablo fue al gimnasio del hotel muy temprano en la mañana, en cuanto entró vio a Brenda.
— Buenos días Brenda.
— Pablo que tal, ya pensaba que tendrías miedo de los cuentos y mala publicidad y no vendrías a ejercitarte aquí.
— No, claro que no, sólo estaba ocupado, pero ya estoy más organizado para retomar el ejercicio.
— Pues aquí tenemos de todo, me gusta trabajar de manera personalizada, lo llevamos de manera secuencial y todo queda documentado en tu expediente, de manera que