PAGÓ UN PRECIO
El corazón de Alpha William dio un vuelco cuando se dio cuenta de que el aullido pertenecía nada menos que a su hermana. El conocimiento se instaló en él como una piedra, un peso pesado que despertó en él preocupación y urgencia. Sin pensarlo dos veces, se volvió hacia su equipo, cuyos ojos ya se encontraban con un entendimiento compartido. No se intercambiaron palabras, su propósito se comunicó únicamente a través de sus expresiones decididas.
Alpha William y su equipo partieron