Capítulo 245.
—¿Dónde está Mateo?—, la pelirroja escuchaba las detonaciones desde muchas direcciones y con la frecuencia aterradora que la hizo apartar el rostro para evitar que las esquirlas la golpearan. —Sigue caminando.
Fannie no lo pensó dos veces para huir, pero que tres Centinelas cayeran de frente la hizo retroceder un segundo, siendo Harper quien la empujó contra la pared con fuerza, protegiéndola con su cuerpo.
No tenía un arma a la mano, no había una forma de huir sin darles la espalda. La prisa