Capítulo 211.
—Siendo todo, es momento de irme —dijo Lina, acomodándose el flequillo con teatralidad antes de cerrar su chaleco de pelusa—. Tengo que devolver el archivo antes de que el Mayor regrese a su oficina.
Mateo observó a Harper arquear una ceja, claramente intrigada.
—¿No le has contado? —Lina llamó a Eleazar con un gesto de la mano, el cual llevaba dos bolsas oscuras en la mano—. Mi marido es el mismo que casi me mete a la cárcel. —La inglesa captó al instante el tono presuntuoso en la confesión—.