Natalia mantenía una expresión de completa resignación.
Chiara aún le sostenía la mano con insistencia mientras seguía tratando de convencerla.
—Natalia, mami te promete que en serio es una buena persona. Solo ve a conocerlo. Si no te gusta, buscaré una forma de cancelarlo, ¿sí?
Natalia no se imaginaba que el primer problema al volver a casa sería... ¡Lidiar con un compromiso que se había sellado en su infancia!
La cosa sucedió así: cuando Chiara y su mejor amiga quedaron al mismo tiempo embaraz