Paloma, la mamá de Joseph, miraba con el corazón apretado el semblante demacrado de su hijo.
—Joseph, ¿puedes por favor tan siquiera levantarte y comer un poco?
Pero Joseph parecía no escuchar nada, estaba completamente ensimismado.
Desde el principio, Paloma nunca estuvo conforme con que su nuera fuera Elowen, una muchacha sorda.
Sin embargo, ante el cariño incondicional que su hijo mostraba por ella, no tuvo más remedio que aceptar a regañadientes el deseo de su hijo.
Ella por supuesto que no