Gané el juicio y recuperé todo el dinero. Cuando las familias de otras víctimas se enteraron del paradero de Fabiola, todas vinieron a reclamar la devolución de sus dotes. Se dice que Fabiola estaba embarazada, y Mariano tuvo que vender la casa familiar para pagar sus deudas.
Mi amiga me preguntó si me interesaba emprender mi propio negocio. Antes lo había descartado pensando que no tendría tiempo para la familia, pero ahora acepté sin dudarlo.
Mi carrera prosperó y aprendí a disfrutar la vida,