Capítulo 148
Punto de vista de Enzo
La primera explosión no me asustó.
La segunda tampoco.
Fue el silencio entre la tercera y la cuarta lo que casi me destrozó la columna.
Me quedé en el centro de mando con Amelia acunada contra mi pecho, su pequeño peso anclando mi realidad mientras el mundo intentaba desgarrarse a nuestro alrededor. Las puertas de la cámara que Violet había atravesado estaban selladas herméticamente en cada señal: triplemente reforzadas, con cerraduras electromagnéticas activ