Mundo ficciónIniciar sesiónCuando desperté estaba sola. Me levanté al baño y tras fijarme que Santi aún dormía volví a la cama. Hace mucho tiempo que no descansaba tan bien y relajadamente y cuando estaba a punto de dormirme de nuevo apareció el susodicho con el desayuno.
—Buenos días—Me dijo.
—¿En serio?—Pregunté, muy sorprendida.
Comí con gana







