POV DE KILLIAN
En cuanto su mano me tocó, algo irritante se retorció dentro de mí.
Ese no era el tacto de Liana.
Su roce no se sentía bien. No era suave ni familiar ni nada parecido a lo que yo anhelaba. Giré la cabeza para mirarla y fue entonces cuando me cayó de golpe la realidad.
No se parecía en nada a Liana. Llevaba el maquillaje tan cargado que la cara le parecía la de un payaso. Las pestañas, demasiado largas, y el labial ligeramente corrido. ¿En qué demonios estaba pensando al confun