POV DE KILLIAN
Cuando llegamos a la casa del padre de Liana, todos ya estaban afuera esperando. En cuanto mi auto se detuvo, corrieron hacia él, con el rostro tenso de preocupación y pánico.
—Ay, mi niña... —exhaló mi madre, con la voz quebrada, mientras abría la puerta del copiloto y ayudaba a Liana a bajar con delicadeza. Liana estaba callada, apenas lograba mantenerse entera, pero asintió y dejó que mi madre la sostuviera. Su padre se veía completamente destrozado, pálido, con la culpa escr