Mundo ficciónIniciar sesiónAl cortarse la llamada, Emma se guarda el teléfono en el bolsillo, y continúa caminando hasta la habitación en la que está Roland. Cuando llega siente tanta impaciencia por verle, que entra sin llamar a la puerta.
—Hola buenos días —dice, al ver que Roland tiene los ojos abiertos por completo.
Antes de darle tiempo a reaccionar Roland sabe que se trata de ella. El







